viernes, 16 de mayo de 2008

ONU : Propuesta peruana sobre desastres naturales.

- ONU : Propuesta peruana sobre desastre naturales...


FORUM TPSIPOL : RED DEMOCRATICA
14/12/02


El Peruano/BOLETIN RREE
13/12/02
Naciones Unidas debatirá propuesta peruana sobre desastres naturales
La Representación Permanente del Perú ante las Naciones Unidas, logró que la Asamblea General de la ONU adoptara la decisión de incluir por primera vez en su agenda el tratamiento de este tema.

El Representante peruano ante la ONU, Embajador Oswaldo de Rivero, sostuvo que la ocurrencia de desastres como sequías, huracanes e inundaciones no es causada exclusivamente por la naturaleza, sino también por los cambios climáticos ocasionados por la acción del hombre.
El Embajador de Rivero anunció que después de que se emita el informe y haya una noticia a favor de esta propuesta, se conversará con los demás países vulnerables, ya sea por geografía o por un contexto de recalentamiento del clima.

La 57ª Asamblea General de las Naciones Unidas acordó ayer, a propuesta de la representación peruana, tratar en su próximo período de sesiones el tema Los desastres naturales y la vulnerabilidad.

El debate de este asunto se efectuará a partir de un informe solicitado al secretario general de las Naciones Unidas, en que se revela el “negativo impacto de los fenómenos climáticos extremos y los desastres sobre los países más vulnerables, particularmente los países en desarrollo”, como el Perú.

La representación permanente del Perú en las Naciones Unidas, que encabeza el embajador Oswaldo de Rivero, logró que la Asamblea General de la ONU adoptara la decisión de incluir por primera vez en su agenda el tratamiento de este tema, con lo que se venció la resistencia de países de la comunidad internacional.

Responsabilidad compartida

El embajador Oswaldo de Rivero sostuvo que la ocurrencia de desastres como sequías, huracanes e inundaciones no es causada exclusivamente por la naturaleza, sino también por los cambios climáticos ocasionados por la acción del hombre.

La propuesta peruana busca enfrentar el tema de este tipo de desastres naturales y la vulnerabilidad de los países en desarrollo, como los efectos adversos del cambio climático y como una consecuencia de la actividad humana, y no como resultado de la “mano de Dios”, sostuvo.
En diálogo con El Peruano desde Nueva York, el diplomático afirmó que el Perú plantea que se empiece a estudiar este tema para establecer una corresponsabilidad. Los efectos de El Niño no sólo deben pagarlo los peruanos, sino también los que emiten gases que causan estos cambios climatológicos.

La ayuda –agregó– no sólo deberá ser por compasión, “sino que tendrá que verse como una responsabilidad entera”.

De Rivero dijo que si bien fue un tema “delicado y duro de negociar”, todavía se debe esperar el informe que hará el próximo año el secretario general de la ONU, Kofi Annan, cuando se realice la 58ª Asamblea General.

“Hemos pedido al secretario general que haga un informe, y sobre esa base veremos cómo crearemos este sentido de solidaridad mundial o corresponsabilidad para mitigar los desastres, que casi siempre ocurren en los países más pobres”, manifestó.

El embajador sostuvo que 200 años de Revolución industrial y de patrones de consumo y de producción, antes sostenibles con la naturaleza, han causado un cambio climático en el planeta que provoca que las lluvias sean más intensas, los huracanes más terribles y los Niños más fuertes, así como las inundaciones y las sequías.

El representante permanente en las Naciones Unidas anunció que después de que se emita el informe y haya una noticia a favor de esta propuesta, se conversará con los demás países vulnerables, ya sea por geografía o por un contexto de recalentamiento del clima.

En setiembre, durante la Cumbre de Desarrollo Sostenible, celebrada en Johannesburgo, Sudáfrica, la delegación peruana consiguió que se incluyera un artículo en la Declaración Política de la Cumbre, el cual consigna que “los efectos adversos del cambio climático son ya evidentes y los desastres naturales cada vez más frecuentes e intensos, así como los países en desarrollo, más vulnerables”.

jueves, 15 de mayo de 2008

ONU : En busca de espada y representatividad.

- ONU : En busca de espada y representatividad...

FORUM TPSIPOL : RED DEMOCRATICA
Marzo 2004



REFORMA DE LAS NACIONES UNIDAS:
EN BUSCA DE ESPADA Y REPRESENTATIVIDAD

Rel. Peru reafirma multilateralismo. (Oct 2003)http://groups.yahoo.com/group/eleccion/message/16818


Por Oswaldo de Rivero (*)
ESPECIAL para Red Democrática

Las Naciones Unidas fue inventada para impedir conflictos internacionales entre Estados Naciones. Su gran problema es que hoy la gran mayoría de los conflictos no son internacionales, sino más bien, conflictos armados domésticos en los cuasi- Estados Naciones subdesarrollados.

Después de la guerra fría han surgido o se han reactivado más de 33 conflictos civiles en el mundo subdesarrollado que han causado mas de 5 millones de muertos y casi 17 millones de refugiados. Estos conflictos tienen características de verdaderos infiernos domésticos, donde el respeto a los más elementales principios de humanidad se pierden y donde la guerra civil se confunde con criminalidad masiva. Son verdaderas luchas de autodepredadación nacional preñadas de odio social, étnico o religioso que convierten a los países subdesarrollados en verdaderas fabricas de crímenes de lesa humanidad.

Frente a esta feroz autodepredación nacional, la Carta de Naciones Unidas no permite la intervención militar para evitar que regímenes o grupos armados criminales destruyen masivamente derechos humanos y cometan genocidios. El famoso artículo 2, inciso 7 de la Carta prohíbe explícitamente la intervención en los asuntos domésticos de los Estados. Vale preguntarse si son acaso asuntos domésticos de los Estados que sus poblaciones no tengan protección y sean masacradas?

Esta claro que esta disposición de la Carta de Naciones Unidas del respeto absoluto de los asuntos domésticos no están a tono con la nueva ética global de castigar los crímenes de lesa humanidad. Por lo tanto, esta disposición del articulo 2, inciso 7 que protege la soberanía nacional debería ser interpretada a tono con la nueva realidad democrática y humanitaria del mundo que supone que los regímenes que destruyen o no protegen la vida de sus ciudadanos, pierden su soberanía, y por lo tanto, pueden ser intervenidos por las Naciones Unidas, ya que ésta no puede abdicar jamás de su responsabilidad ética de proteger a la humanidad.

Una reforma jurídica de la Carta que limite la soberanía nacional tomaría años de negociación y necesitaría la aprobación de las 2/3 partes de los miembros de Naciones Unidas, incluida la unanimidad de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Esta reforma muy posiblemente no se aprobaría porque una importante mayoría de países miembros de Naciones Unidas son regímenes autoritarios que necesitan constantemente refugiarse en el principio de “no intervención en sus asuntos domésticos” para justificar abusos contra sus propios ciudadanos.

A pesar de la prohibición de la intervención en los asuntos domésticos, ante la enorme proliferación de conflictos domésticos y de crímenes de lesa humanidad, la Organización, se vio obligada, para no abdicar a su deber ético de protección de los derechos humanos, a montar mediocres “intervenciones humanitarias”, donde los cascos azules en vez de intervenir militarmente para proteger a la población civil y desarmar a los bandos rivales, lo hicieron solo para asegurar el acceso de la ayuda humanitaria. Otorgaban ayuda humanitaria pero no protegían a la población de las matanzas, es decir, surrealistamente, se distribuía alimentos, medicinas y cobijas a potenciales cadáveres. Los fiascos de las Naciones Unidas en Somalia y Bosnia y su no acción en el genocidio de Ruanda, son claros ejemplos de su falta de espada para pacificar conflictos domésticos en el mundo subdesarrollado.

Recientemente, la soberanía sobre los asuntos domésticos ha sido nuevamente limitada por la Organización. En efecto, el Consejo de Seguridad ha aprobado pequeñas intervenciones militares para evitar crímenes de lesa humanidad en Sierra Leona, Liberia, la Republica Democrática del Congo, Cote D’Ivoire y Haití. Inclusive, la ONU ha legitimado ex post facto la gran intervención militar unilateral de la OTAN en el Kosovo.

Hoy es necesario emprender una reforma que consolide y sistematice esta practica de intervención militar para defender los derechos humanos. Esto se podría lograr, haciendo que los cinco miembros permanentes con derecho a veto del Consejo de Seguridad, acuerden como “código de conducta” no usar el veto cuando se trata de intervenciones militares para evitar crímenes de lesa humanidad. Es decir, para evitar masivas violaciones de derechos humanos, genocidios y limpiezas étnicas sistemáticas. Como contrapartida a este código de conducta se establecería para darle solidez a la situación, que la intervención militar sea solicitada por el Secretario General de las Naciones Unidas a pedido del Alto comisionado de Derechos Humanos o también a pedido de Organizaciones Regionales o de un gran colectivo de países. La idea es que los miembros permanentes del Consejo cooperen, frente a un pedido de la comunidad internacional, no usando su veto contra intervenciones militares que pueden salvar miles de vidas humanas.

Podría pasar que uno o más miembros del Consejo de Seguridad no cumpla con el código de conducta de no vetar intervenciones contra los crímenes de lesa humanidad y paralice la acción del Consejo. En ese caso extremo, se debería permitir que una “coalición” de países democráticos de la Asamblea General pida que el Consejo de Seguridad reconsidere esta actitud y si el impase persiste, entonces, la coalición de estados democráticos intervendría militarmente al margen del Consejo de Seguridad. La justificación ética-política detrás de esta acción colectiva de las naciones democráticas de la Asamblea General es que no se pueden jamás renunciar al deber de proteger los derechos humanos y resignares a contemplar horrendos crímenes de lesa humanidad solo por el hecho de que el Consejo de Seguridad, esta paralizado por un veto antihumanitario contrario al código de conducta de sus miembros permanentes.

Todas estas reformas sirven para resolver, caso por caso, si se interviene o no frente a crímenes de lesa humanidad. Muchas veces los debates en el Consejo de Seguridad demoran la intervención militar. Además, cuando ésta es aprobada, puede tomar hasta tres meses desplegar la fuerza militar. Con un sistema así es difícil prevenir crímenes de lesa humanidad. Si se quiere convertir a las Naciones Unidas en una organización que tenga verdaderamente espada para intervenir rápidamente es necesario constituir una fuerza militar permanente de Cascos Azules. Sin una fuerza militar permanente, las Naciones Unidas puede perder un tiempo precioso para salvar vidas, tal como sucedió con la infame inacción de la Organización frente a la limpieza étnica en Bosnia y el genocidio en Rwanda, y sucede hoy con sus tardías y mediocres intervenciones en África.

Hasta ahora la constitución de esta fuerza permanente de cascos azules es difícil porque muchos Estados desarrollados democráticos, que son los únicos que tienen capacidad económica y militar para montar operaciones globales contra crímenes de lesa humanidad son reluctantes a participar en una fuerza militar permanente de la ONU. En efecto, ningún ciudadano en los países más ricos de occidente, acostumbrado a la gratificación instantánea de una sociedad de consumo, acepta morir o que mueran sus compatriotas en tierras bárbaras por guerras que no comprenden, y que según ellos, no comprometen su seguridad y prosperidad. En consecuencia, los gobiernos democráticos de las grandes potencias occidentales, tienen un miedo obsesivo a enviar contingentes terrestres armados, sufrir bajas y luego castigos electorales. Casi todos sus Estados Mayores, cuando piensan intervenir con tropas en un conflicto civil, hacen primero un cálculo lo más cercano a cero bajas, si el escenario es algo mayor que cero, simplemente no intervienen.

Además de la falta de espada permanente para pacificar infiernos domésticos, el otro gran problema de las Naciones Unidas es su falta de representatividad global. En otras palabras, la Organización que esta integrada exclusivamente por Estados Naciones, representa, cada vez menos, la verdadera estructura de la comunidad internacional que hoy esta compuesta también por actores no estatales como son las empresas transnacionales y organizaciones de la sociedad civil de alcance planetario. Por ejemplo, hoy el gran debate entre dos enfoques de la globalización, uno planteado por los intereses de las empresas transnacionales y otro alternativo planteado por organizaciones de la sociedad civil se da fuera de Naciones Unidas.

Las Naciones Unidas no pueden seguir siendo sólo un foro diplomático, de discursos, discusiones y negociaciones, entre representantes de gobiernos que no tienen en realidad, ningún poder real para cambiar las tendencias económicas y ecológicas globales. La realidad descarnada es que la mayoría de los países miembros de la ONU son cuasi- Estados Naciones subdesarrollados que tienen menos poder real que las transnacionales y menos proyección global que muchas grandes organizaciones de la sociedad civil. ¿Cómo proteger la ecología, si ni siquiera se consulta con la entidad de la sociedad civil que denuncia ni con la empresa que contamina, ni tampoco con la transnacional que inventa la tecnología contra la contaminación? ¿Cómo programar la modernización de sectores de las economías subdesarrolladas sin contactar a los posibles inversionistas transnacionales?

Para resolver estos problemas y otros desafíos ecológicos y económicos es necesario extender el concepto de representatividad y por ende de co‑responsabilidad internacional a las empresas transnacionales y a la sociedad civil. Solo así las Naciones Unidas serán el reflejo verdadero del mundo real y sus decisiones aceptadas por todos los actores de la globalización..

A pesar que los dos mayores desafíos de la ONU, en este siglo, son su falta de espada y su falta de representatividad global, hoy los intentos de reforma de la Organización ignora estos desafíos y desde hace diez anos se concentran en que si se aumenta o no los miembros permanentes con derecho a veto del Consejo de Seguridad o si se elimina o se restringe el veto. En otras palabras, después de un decenio de discusiones no hay acuerdo para otorgarles veto a potencias de segundo orden como Alemania, Japón, Brasil, India o Sudáfrica ni tampoco hay acuerdo para la eliminación o restricción del veto. Lo mas curioso es que este impase de diez años es en torno de una reforma inocua que deja de lado los dos mas grandes desafíos que tendrá las ONU en el siglo XXI., su falta de espada y de representatividad global

En efecto, el aumento de nuevos miembros permanentes con derecho a veto no garantiza que la Organización sea más eficaz para intervenir frente a los crímenes de lesa humanidad. Si ya con cinco miembros permanentes con derecho a veto es difícil lograr intervenciones militares, mucho mas difícil será con nueve o diez. Por otro lado, la eliminación del veto o una restricción muy extensa del mismo, convertiría a la ONU en una organización metafísica, alejada de toda realpolitik, tan ineficaz como lo fue la Sociedad de Naciones, donde las grandes potencia comenzarían a actuar unilateralmente antes que someterse a la voluntad de una mayoría compuesta por potencias de segundo orden y países subdesarrollados. Tampoco el aumento de mas miembros en el Consejo de Seguridad y otros órganos de Naciones Unidas resuelven el problema de su falta de representatividad. La ONU no necesita órganos con mas Estados, sino con la presencia de empresas transnacionales y organizaciones de la sociedad civil para negociar de manera realista los problemas económicos y ecológicos globales.

Hoy la reforma de Naciones Unidas debería estar dirigida a vencer los dos más grandes desafíos que confrontará la Organización en el siglo XXI: no tener espada frente a la proliferación de crímenes de lesa humanidad y no tener representación global por la poca participación de la sociedad civil y las empresas transnacionales en la toma de sus decisiones. Si las Naciones Unidas no se reforma para vencer estos dos grandes desafíos corre el riesgo seguro de convertirse en las próximas décadas en una organización globalmente irrelevante.

Nueva York, Marzo del 2004
* Oswaldo de Rivero, es Embajador del Perú ante las Naciones Unidas

Son tan naturales los desastres que hoy azotan al mundo ?

- Son tan naturales los desastres que hoy azotan al mundo...?


FORUM TPSIPOL : RED DEMOCRATICA
Oct. 2004


¿SON TAN NATURALES LOS DESASTRES QUE HOY AZOTAN AL MUNDO?


Oswaldo de Rivero
Embajador del Perú ante la ONU

La actual frecuencia de huracanes, tifones, inundaciones, deslizamientos de tierras, incendios forestales y sequías, no son sino el comienzo de una avalancha de desastres que azotaran con mayor intensidad a la humanidad en el futuro. ¿Una apocalíptica profecía de Nostradamus? Nada de eso! Quienes lo advierten son dos Informes de alta jerarquía científica y política. El primero, de la Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y el segundo, nada menos, del Pentágono.

Para el Informe, de la Federación Internacional de las Cruz Roja, el desastre hidrológico que ha causado mas víctimas a sido “la sequía-hambruna”, seguido por las inundaciones y los huracanes. Durante el último decenio, el Continente con mas desastres naturales han sido Asia con 106 desastres, seguido por el Continente Americano con 75, África con 42, Europa con 31 y Oceanía con 16. El desastre que más afecta a los asiáticos y americanos son los ciclones, los huracanes, las inundaciones y los terremotos, mientras que los africanos son afectados mas por la sequía-hambruna y los europeos y los habitantes de Oceanía por inundaciones.

También, según este Informe, los 12 países con mas víctimas en los últimos 10 años han sido: Bangladesh, India, China, Afganistán, Vietnam, Indonesia, Sudan, Tanzania, PERÚ, Honduras, Nicaragua Brasil. Durante el pasado decenio, el Perú, fue uno de los países con mas víctimas en todo el Continente Americano con 1,324 muertos y más 600 mil afectados como promedio anual. Solo superado por Honduras y Nicaragua (Huracán Mitch) con mas de 100 mil muertos y millones de afectados.

Tanto el Informe de Federación de las Sociedades de la Cruz Roja como el del Pentágono destacan que el recalentamiento de los mares esta produciendo huracanes, tifones y ciclones más frecuentes y también está derritiendo capas polares, alzando peligrosamente el nivel de los mares, haciendo vulnerables a muchos países e islas a inundaciones y maretazos. Recientemente hemos vistos una seguidilla de huracanes, Francis, Ivan, Jeanne, de una intensidad nunca antes habida y también estamos presenciando fenómenos del Niño/Niña más intenso que en el pasado. Asimismo, la mayor evaporación del agua planetaria por el alza de la temperatura está también aumentando las lluvias torrenciales e inundaciones en Asia, y al mismo tiempo esta produciendo persistentes sequías en África y América del Sur. Mientras unos países sufren la multiplicación de huracanes y lluvias torrenciales, otros países, sufren sequías y hambrunas.

También los estudios afirman que los países subdesarrollados son los que sufren mas victimas. En efecto, los países pobres no pueden cumplir con normas de edificación antisísmica, anticiclónica y quedan expuestos a la fuerza destructiva de terremotos y huracanes. Tampoco observan normas anti-erosión sufriendo grandes deslizamientos de tierras e inundaciones. Por otro lado, también grandes hambrunas en los países pobres se producen, no solo por sequías, sino por guerra civil, como son hoy los casos de Sudan y Haití.

El Indicador de Barbarie

Después de mas de un siglo de medición de la temperatura planetaria, ha sido a partir de 1979, que se registran los 24 años más calientes de la Tierra. El planeta se ha recalentado cerca de 6 grados centígrados según el Informe del 2001 del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) para estudiar la relación entre la actividad humana y el recalentamiento global. Esta conclusión del Informe del IPCC esta basada en la investigación de mas de 2,500 científicos de mas de 100 países, quienes han determinado que los gases que emite la actividad humana, actúa como una manta que atrapa la energía del Sol e impide que se disipe hacia el espacio, formado una especie de invernadero que calienta el clima del planeta.

El más importante gas provocador de este efecto invernadero es el dióxido de carbono (CO2) emitido por el uso masivo de combustibles fósiles, particularmente carbón e hidrocarburos. La emisión de CO2 se ha cuadriplicado desde 1950, hasta el punto que los océanos y los bosques no pueden absorberlo y reciclarlo, entonces se acumula en la atmósfera, atrapando el calor solar, creando así un efecto invernadero planetario. Si no se limitan las emisiones de CO2 y si además no se van reemplazando las energías fósiles por energías limpias renovables, la temperatura terrestre, antes de fines del próximo siglo, puede aumentar entre de 1 a 3 grados, con efectos catastróficos para la vida civilizada.

Una de las actividades humanas más determinantes de desastres naturales hidrológicos es, sin duda, la explosiva urbanización del planeta. Dentro de poco, por primera vez, desde que comenzó la civilización en el neolítico, el planeta será un planeta urbano con patrones de producción y consumo que están destruyendo el ecosistema global. Las megalópolis y ciudades que surgen hoy como hongos, en todos los hemisferios, vistas desde el espacio son como enormes chimeneas de gases efecto invernadero. Hoy, la urbanización que más se expande es la de los países subdesarrollados, en particular la de Asia, la China, la India, América Latina y África. Esta expansión va concentrado e emitiendo cada vez mas CO2, creando una contaminación que va afectando a la mayoría de la población con alergias y enfermedades respiratorias. A la vez, la expansión urbana va succionado el agua de ríos y manantiales subterráneos, contribuyendo así a la baja producción de alimentos. Por otro lado, la explosión urbana deforesta, desde Nicaragua hasta China, los árboles desaparecen, dejando al descubierto los cerros, colinas y laderas de la Tierra, haciendo así, que las lluvias alcancen velocidades torrenciales destructivas antes nunca vistas.

Detrás de toda esta irracional actividad humana hacedora de huracanes, ciclones, lluvias torrenciales, aumento de las mareas, inundaciones, sequías y hambrunas, esta la lógica depredadora de los actuales patrones de producción y consumo globales que son hoy insustentables con la ecología planetaria. Hoy la actual ideología del crecimiento económico rinde culto a estos patrones no insustentables con el PNB. Medida de riqueza que no descuenta el costo ecológico. Crecer destruyendo su propio medio es la ideología de la célula cancerosa y esa es nada menos la pretendida racionalidad económica de una “civilización” que adora el Tótem del PNB.

Esta irracionalidad lleva a contabilizar como riqueza un crecimiento del PNB que consiste en contaminar y recalentar la atmósfera, aniquila bosques, salínizar tierras arables, crear escasez de agua, destruir la biodiversidad, contaminar ríos, mares, crear basureros tóxicos y contribuir al aumento la intensidad de los desastres naturales. Tal vez las futuras generaciones en el próximo milenio, cuando estudien el modo de producir y consumir de nuestra civilización clasificaran al PNB como un indicador de barbarie.

Hoy se puede afirmar que los dos únicos desastres verdaderamente naturales son los terremotos que son totalmente impredecibles y las erupciones volcánicas que son inevitables. A excepción de estos dos desastres de carácter geológico, la presente exacerbación de desastres de naturaleza hidrológica tiene su origen, en mayor o menor grado, como hemos vistos, en actividades humanas que han terminado por enloquece a madre natura. En efecto, según los científicos especializados, la causa principal de las grandes lluvias torrenciales, Niños/Niñas inundaciones, huracanes, ciclones y sequías, es hoy el recalentamiento del clima del planeta como consecuencia de 150 años de acumulación de gases en su atmósfera a partir de la revolución industrial.

El Regreso de Madre Natura

Muchos de los desastres que sufrimos ahora son así el producto de la ideología del progreso material, a cualquier costo, que surgió con la revolución industrial, que nos hizo creer que el hombre dominaba la naturaleza y que la persecución de la felicidad era un consumo sin limites ligado al crecimiento insustentable del PNB. Esto no es mas cierto, hoy el futuro de las naciones ha comenzado a ser influenciado drásticamente por causas naturales. Madre naturaleza ha vuelto vengativa después de 200 años de industrialización y olvido.

Al ingresar al nuevo milenio la viabilidad de muchos países pobres como el Perú, dependerá mas y más de disponer de alimentos, agua y energía limpia, tres recursos vitales que se vuelven escasos y caros por la destrucción ecológica. Como lo dice el Informe del Pentágono la ecología es hoy un parámetro de estabilidad y seguridad. La escasez de agua, que es ya una certitud mundial, afectará la producción de alimentos y originará no pocas tensiones nacionales y también conflictos internacionales. Asimismo, los ciclones y el alza de las mareas, tendrán efectos políticos, terminaran por volver inviables a muchas comunidades humanas asentadas en islas y en las costas tropicales o subtropicales del planeta. Los tifones han hecho políticamente inestable a Bangladesh y el huracán Mitch ha empobrecido aun más a los países de Centro América.

Del mismo modo, la gran intensificación del fenómeno del Niño puede ser una constante de inviabilidad para el Perú y otros países pobres. En la China y la India la sequía, la erosión y la salinización de sus suelos agrícolas, van hacer que estos mega-países pierdan su seguridad alimentaria y comiencen a importar alimentos. La enorme demanda de alimentos para 2,500 millones de chinos e indios hará subir los precios, afectando a muchos países, que como el Perú, son importadores netos de alimentos. También la erosión y la sequía en los países subdesarrollados esta haciendo crecer aun más la migración hacia las ciudades y aumentando el desempleo. Definitivamente, hoy no se puede saber donde se dirige el mundo sin no se conocen las tendencias ecológicas

La National Oceanic and Atmosferic Administration de los EEUU calcula que durante el siglo hubo 23 Niños, pero que los 4 más fuertes fueron a partir de 1980. Es entonces probable que en el futuro, el fenómeno del Niño, sea más devastador, cause verdaderas catástrofes humanitarias en el Perú, no solo porque será más intenso, sino porque además el 73% de la población peruana, ancestralmente andina, se ha concentrada ahora en la costa. Y por lo tanto, esta hoy expuesta a Niño más severos.

Si las devastadores lluvias, inundaciones y huaicos de los Niños se vuelven aun más destructivos y se combinan además con la gran pobreza de la mayoría de población que esta ahora en la costa, la viabilidad económica y social del país estará siempre en jaque. El recalentamiento del clima del planeta se esta así convirtiendo en un serio factor de inestabilidad e inviabilidad para muchos Estados Naciones pobres, incluyendo el peruano. Por estas razones, hoy es un interés nacional luchar diplomáticamente, como lo estamos haciendo en las Naciones Unidas, para que se limiten eficazmente las emisiones de los gases efecto invernadero y no ser devastados en el futuro por Niños más feroces.

Madre naturaleza ha regresado para decirnos que no somos mas los dueños del planeta, que desde ahora en adelante debemos tenerla en cuenta, en la manera de producir y consumir, y que los falsos crecimientos del PNB contra la ecología se pagan mas tarde con verdaderos decrecimiento por desastre natural. En una palabra que reconciliemos la economía con la ecología o ella se encargará de hacerlo.


Nueva York setiembre del 2004

No desarrolo y supervivencia en el S.XXI.

- No desarrollo y supervivencia en el siglo XXI..

FORUM TPSIPOL : RED DEMOCRATICA
15/05/2004


DESCO
NO DESARROLLO Y SUPERVIVENCIA EN EL SIGLO XXI
Oswaldo de Rivero*
http://groups.yahoo.com/group/eleccion/message/17898
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Si uno examina los Informes de Desarrollo Humano y los Informes del Banco Mundial del periodo 1975 - 2003, es decir de 28 años, sobre 124 países llamados «en desarrollo» -donde vive la mayor parte de la humanidad- se comprueba lo siguiente:
Que en 69 países que la renta promedio per capita a lo largo de esos 28 años no solo no creció, sino que fue «cero», y también fue negativa en mucho de ellos.
Que en otro grupo adicional de 37 países la renta per capita promedio solamente creció 1%, y en todos los casos menos de 3%. Es decir, totalmente insuficiente para salir de la pobreza.
Que solamente 4 países: Chile, Tailandia Indonesia y Malasia registraron un crecimiento promedio de la renta per capita del 4%, que es casi el minimum minimorum necesario para comenzar a vencer la pobreza.

Finalmente, se nota que en estos 28 años, solo 4 países: Corea del Sur, Taiwán, Singapur y China registraron un crecimiento promedio sostenido de la renta per capita del orden del 6% y 7%, es decir suficiente como para vencer en parte la pobreza de su población.
Por lo demás, en todos los Informes sobre la Situación Social en el Mundo de las NU y otras entidades, se comprueba que la desigualdad social aumentó en todos los países subdesarrollados y que el tejido social de muchos países africanos, asiáticos y latinoamericanos ha comenzado a desintegrarse. En efecto, hoy existen más de 55 grupos armados y más de 33 guerras civiles en los países pobres.

¡El desarrollo es entonces la excepción y el no desarrollo la regla!
El desarrollo ha sido uno de los mitos más persistentes de toda la segunda mitad del siglo XX. Los teóricos, expertos y políticos han estado convencidos de que el desarrollo económico y social es un proceso consustancial a todos los Estados-Nación, que sólo es necesario aplicar las teorías y las políticas correctas y los países pobres comenzarán a crear riqueza hasta convertirse en sociedades con altos niveles de vida, como las que tienen ahora tan solo las 24 democracias capitalistas industrializadas. Por espacio de medio siglo, más de 124 países han ensayado ideologías y diversos sistemas económicos y sociales, buscando el desarrollo como si fuera «El Dorado», pero el desarrollo se ha mostrado tan elusivo como aquella quimera de los conquistadores.

El origen del mito del desarrollo se nutre de la ideología del progreso de nuestra civilización occidental; ideología que se originó en el Siglo de las Luces, pero que fue más tarde propulsada estruendosamente por la revolución industrial. En efecto, con la revolución industrial nació el convencimiento de que cualquier sociedad puede crear ciencia, tecnología e industria, y así progresar sin límites. De este modo, las sociedades rurales pueden progresar hacia sociedades industrializadas y finalmente convertirse en sociedades sapiens posindustriales de conocimiento intensivo y bienestar perpetuo.

Dentro de esta ideología de la felicidad por el progreso material, ya a fines del siglo XVIII Adam Smith describía las etapas necesarias para lograr la riqueza de las naciones. Explicaba cómo las sociedades cazadoras y recolectoras podían evolucionar hacia sociedades pastorales y agrícolas, para terminar como sociedades manufactureras y mercantiles. Karl Marx, otro gran ideólogo del logro de la felicidad de la humanidad a través del progreso material, pensaba también que el progreso material de la humanidad se va logrando por el paso del feudalismo al capitalismo, y luego por el paso del capitalismo al comunismo, con lo cual termina la historia y nace la felicidad perpetua. El neoliberal Francis Fukuyama coincide con esta idea marxiana, cuando considera que hoy la historia ha terminado con el triunfo del capitalismo global.

Uno de los grandes propulsores modernos del mito del desarrollo fue el profesor Walter Rostow del Instituto Tecnológico de Massachussets, quien en 1960 fascinó a todas las tecnocracias con su famosa obra sobre las etapas del crecimiento económico. Según Rostov, los países evolucionan de una sociedad tradicional a las etapas de acumulación y despegue, hasta llegar a la etapa final del gran consumo en masa, que no es otra cosa que el desarrollo. La ecología no cuenta para nada en este proceso; es otra materia prima más que se consume en la marcha hacia el progreso y la felicidad. Después de Rostov, todos los tecnócratas estuvieron convencidos de poder lograr el desarrollo. Sólo tenían que saber aplicar las teorías y políticas correctas, crear valor agregado, acumular, despegar y consumir en masa. Se trataba de saber reproducir en el menor tiempo histórico posible el proceso de desarrollo de Europa y Estados Unidos. Desde entonces hemos visto muchos «despegues», pero pocos casos de desarrollo nacional. Se dijo hace 20 años que el Brasil estaba en despegue, que era una de las futuras potencias mundiales; luego, hace algunos años, estuvieron de moda México y la India. Luego vino la moda de los países «emergentes» de Asia; hoy, sólo queda de moda el despegue de China, un país de 1200 millones de habitantes, donde tan sólo 150 millones que viven en las urbes de su costa tienen un nivel de vida para poder ser consumidores en la economía global.

Lo cierto es que en los últimos 30 años, solamente dos pequeños países, Corea del Sur y Taiwán, han logrado salir de la agricultura hacia sociedades industrializadas avanzadas tecnológicamente, venciendo la pobreza generalizada y elevando los niveles de vida hasta crear una mayoritaria clase media, pero con niveles democráticos, culturales, científicos y sociales muy por debajo de Europa y los Estados Unidos. Otros dos territorios, Hong Kong y Singapur, que también se han acercado a los niveles de vida de las democracias capitalistas desarrolladas, no son verdaderos Estados-Nación sino pequeñas Ciudades-Estado.

Lo cierto es que después de 50 años de aplicación de todo tipo de modelos de desarrollo, el ingreso per capita de casi 100 países mal llamados «en desarrollo» es menor que en 1975. Hoy la población de este mundo subdesarrollado está llegando a 5 mil millones, y más de 4 mil millones viven con 1, 2 o 3 dólares diarios. A comienzos de este siglo, el mundo no es otra cosa que un mundo de pobres.

En lugar de un proceso de desarrollo de los países pobres, lo que estamos presenciando es un proceso de inviabilidad económica nacional, y también estamos presenciando el colapso de muchas de estas economías nacionales inviables de África, América Latina y de Asia, y su transformación en verdaderas entidades caóticas ingobernables, llenas de delincuencia, violencia y guerra civil.

El origen de este proceso de no desarrollo e inviabilidad nacional se debe sobre todo a factores estructurales, culturales, ideológicos y ecológicos.
1. Un factor estructural de no-desarrollo es la desproletarización de la producción. Hoy la revolución tecnológica tiene por efecto la utilización de menos mano de obra por unidad industrial producida y servicios prestados. Las grandes ciudades proletarias llenas de chimeneas están desapareciendo y ceden su lugar a fábricas más pequeñas llenas de software y automatización unidas al outsourcing de proveedores que producen con trabajo temporal y menos trabajadores. Los servicios y las fábricas, mediante la automatización y la computadora, están eliminando obreros y burocracia. Hoy la economía puede crecer sin necesariamente crear más trabajo.
2. Otro factor estructural de no desarrollo es la desmaterialización de la producción. Esto quiere decir que hoy día se utiliza menos materia prima por unidad industrial fabricada. La economía industrial se emancipa de su dependencia de los recursos naturales. En un libro de economía clásica se considera que los países dotados de recursos naturales son ricos. Esto no es más una verdad hoy en día. Suiza, un país que no tiene ningún recurso natural y que solo cuenta con 6 millones de habitantes, exporta más que Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, es decir, más que todo el MERCOSUR. ¿Qué es lo que tiene Suiza? Sencillamente, recursos humanos; exporta materia gris, contenida en el altísimo contenido tecnológico de sus manufacturas y la gran eficiencia de sus servicios, en vez de las materias primas y manufacturas de bajo contenido tecnológico que exporta en su mayoría MERCOSUR.
Durante este siglo XXI el mundo se va a convertir en una sociedad planetaria dual. De un lado, existirá una minoría de personas y países consagrados a actividades intelectuales desmaterializadas, creadoras e inventoras de tecnología y servicios; del otro, existirá una mayoría de personas y países pobres que viven todavía de su fuerza física y de la exportación de sus recursos naturales. Sin posibilidad de desarrollarse.

3. Otro factor de no desarrollo ligado al anterior, consiste en la sedimentación de una cultura a-científica en los mal llamados países en desarrollo. Las sociedades de América Latina, África, y en gran parte de Asia (excepto Corea del Sur, Taiwán, China y Singapur) son en realidades sociedades que casi no emplean la investigación científica y tecnológica en su producción. No se nutren de la investigación en ciencias naturales, biológicas, químicas, físicas, bioquímicas y matemáticas. Casi todo el discurso acedémico en estos países es histórico, jurídico, sociológico, económico, artístico, literario. Lo que está bien, pero con ello solo no se llega al desarrollo de una sociedad moderna, cuya característica principal es la investigación científica y tecnológica. En estas sociedades se prefiere la letra al logaritmo, la retórica al experimento, la deducción a la inducción, la creencia antes que la duda. En ellas casi no existe discurso científico. En consecuencia, no existe innovación ni invención. Sin una revolución educativa que promueva la curiosidad y la investigación científica, jamás saldrán del subdesarrollo y la inviabilidad nacional será su condición en el siglo XXI.

4. Existe también un factor ideológico internacional que impide el desarrollo: el falso liberalismo global practicado por los países desarrollados más ricos e inclusive por el FMI. En efecto, este falso liberalismo no permite la libre circulación de todos los factores de la producción. El capital circula libremente, en especial el especulativo. Pero el trabajo y la tecnología, dos factores vitales para los países pobres, no son libres; están protegidos por severos regímenes de inmigración y de propiedad intelectual. Además, este falso liberalismo permite que los países más ricos subvencionen su agricultura con más de 200 billones de dólares anuales. Sin embargo, nada ilustra mejor este falso liberalismo global que la intervención del FMI contra el libre mercado para salvar a los inversionistas globales de las crisis financieras de México, Asia, Brasil, Rusia y Argentina. Este salvataje de los Golfingers globales que hicieron inversiones especulativas y riesgosas, es totalmente contra las leyes del libre mercado, porque éste ya posee un medio eficaz para castigar a los inversionistas imprudentes: la quiebra. Este salvataje del FMI no es otra cosa en la práctica, que una suerte de populismo financiero global.

5. Finalmente existen factores ecológicos contra el desarrollo. Hoy el modelo global de desarrollo es urbano, podríamos llamarlo el modelo California, que consiste en una expansión urbana gargantuesca y hasta caótica que devora millones de toneladas de agua, energía fósil, es altamente contaminante, destruye tierras agrícolas y a la vez demanda millones de toneladas de alimentos. Este modelo está ya presente en México, Lima Sao Paulo, Río, Bogota Shangai, Lagos, Dhaka, Karachi, Manila, Adbijan y en casi todos los países, hoy mal llamados en desarrollo, y comienza a producir una falta de acceso seguro de la población urbana pobre a suficientes cantidades de agua, energía y alimentos.

En el año 2020 el planeta será un planeta urbanizado, algo ecológicamente nuevo desde el neolítico. La población de los países pobres casi se habrá duplicado, llegará a unos 6 mil millones y será casi totalmente urbana. Más de 30 a 40 megalópolis pobres de más de 10 millones, y alrededor de 500 con más de un millón se extenderán por el planeta siguiendo el modelo California, causando un enorme desequilibrio físico-social entre las población urbana y los recursos vitales como el agua, la energía y los alimentos, y creando con ello grandes turbulencias sociopolíticas.

Si la población urbana continúa aumentando en la pobreza, sin acceso seguro al agua, a los alimentos y a la energía, habrá más pobreza e inestabilidad causada por la formidable presión demográfica urbana sobre estos tres recursos cruciales. La explosión demográfica urbana realizará una especie de pillaje de las tierra agrícolas, agravando la inseguridad alimentaría. La escasa agua o el agua contaminada en las ciudades subdesarrolladas producirá numerosas epidemias que se convertirán en endémicas. La población en busca de leña para energía destruirá bosques, lo cual causará la erosión de los suelos y aumentará la penuria alimentaría (cientos de países pobres vivirán de ayuda alimentaría, como lo hacen muchos ya hoy).
Con explosión urbana demográfica, sin seguridad alimentaría, energética e hídrica, las perspectivas de desarrollo se evaporarán definitivamente. Sin agua, un país no tendrá alimentos, ninguna escuela funcionará con niños subalimentados, ninguna fabrica podrá tener una elevada productividad sin un adecuado aprovisionamiento de energía y agua. Ninguna familia podrá llevar una vida sana y activa sin alimentos, agua y energía. La pobreza, las enfermedades y el desempleo se perpetuarán, la delincuencia se agravará y el tejido social podría desintegrarse hasta convertir al país urbanizado en la pobreza en una entidad caótica ingobernable.
En regiones de África y de Asia sismos de violencia no cesan de estallar. En América Latina, ya muchos países han sido presa de epidemias de violencia armada y terror, en algunos sigue en otros ha cesado pero no hay garantías de que las epidemias de violencia no regresen, ya que la turbulencia social no cesa en la región, que es hoy la región del mundo con la mayor tasa de criminalidad en el mundo. La historia no se ha acabado como lo afirma Francis Fukuyama. No hace sino comenzar, llena de sorpresas, terrorismo y turbulencias sociopolíticas.

Hoy es indispensable para no ser un país inviable hacer una revolución educativa científica, aumentar la inversión en investigación científica y tecnológica, salir de la exclusividad de las materias primas, producir con mayor intensidad tecnológica y salir del trabajo no calificado. A la vez, es necesario lograr un equilibrio físico-social estabilizando el crecimiento de la población urbana y al mismo tiempo aumentando la seguridad hídrica, la seguridad alimentaría y la seguridad energética con energías alternativas no contaminantes. Toda la clase política debe unirse alrededor de un pacto por la supervivencia para lograr estos objetivos. De no ser así, las megalópolis pobres del mal llamado mundo en desarrollo serán verdaderos infiernos de delincuencia y turbulencia política.

Hay que ser realista, abandonar la búsqueda del El Dorado, la imitación del modelo California, porque es infinanciable y ecológicamente insustentable... Imagínense a los 5 mil millones del mundo subdesarrollado, usando 4 mil millones de tarjetas de crédito consumiendo como californianos, expulsando a la atmósfera 7 toneladas de gases per capita al año, con uno o dos automóviles y expandiendo constantemente las ciudades. La biosfera terrestre sería rápidamente consumida... Habría que comprarse otro planeta.
Hacia una nueva ética global

Para superar esta situación tiene que comenzar a surgir una nueva ética global. El gran desafío del siglo XXI es ético, y no es otro que cambiar los actuales patrones de consumo que están contaminando el aire, el agua, creando deforestación, desertificación, destruyendo la biodiversidad, cambiando el clima y apropiándose amoralmente de los derechos de las futuras generaciones a gozar y vivir en un medio ecológico sano y viable.
Hoy lo que intenta este tipo de globalización no es otra cosa, que transmitir los patrones de consumo insustentables de unos mil millones de consumidores de los países ricos a unos 5 mil millones de habitantes de los países subdesarrollados. Toda esta cultura de divulgar más y más consumo material insustentable en verdad no tiene sentido. Es un delirio materialista depredador y es tal vez el principal problema ético que tendrá que enfrentar la humanidad.
Hoy en día, la producción de bienes y servicios (el PNB) no puede seguir usando la ecología como materia prima sino que debe reflejar el costo ecológico. Hay que plantear decididamente que no pueden contabilizarse como creación de riqueza un crecimiento del PNB que implica recalentar la atmósfera, destruir la biodiversidad, aniquilar bosques, crear escasez de agua, contaminar el aire, ríos, mares y crear basureros tóxicos. Felizmente ya hoy existen investigadores que buscan realizar otro cálculo diferente al PNB. Un nuevo índice para medir la riqueza de las naciones, es decir un índice que sustraiga las perdidas ecológicas como los costos del agua y el aire contaminado o el consumo de recursos naturales no renovables del concepto de crecimiento económico. El PNB crece pero el planeta no crece. Esta medida es absurda y la tarea ética futura es reemplazarla.

También una nueva ética global debe ser escéptica con los gastos en progresos científicos y tecnológicos que no guarden vinculación con las urgentes necesidades que tiene hoy la humanidad. En los últimos treinta años una gran parte de las actividades científico-tecnológicas, tales como las actividades experimentales en el espacio, las expediciones al sistema solar, la creación de una costosa estación espacial y otras actividades de la ciencia de las partículas absorben enormes recursos económicos, distanciadas de las deplorables condiciones de vida que existen aquí en la tierra.

Por ejemplo, ante tantos recursos gastados recientemente en la exploración a Marte, deberíamos preguntarnos si acaso existe más hambre en ese planeta que en la Tierra y si no es ético una moratoria de la exploración del sistema solar para dedicar esos enormes recursos a erradicar el hambre, la escasez de agua o desarrollar energías renovables en nuestro planeta.
La ciencia y la tecnología deberían ser reorientadas éticamente a satisfacer las urgentes necesidades de la humanidad. Convencer a científicos e investigadores para orientar con un sentido ético la actual investigación y desarrollo científico-tecnológico debería ser también otro importante logro de una nueva ética global para el siglo XXI.
*Embajador del Perú ante la ONU.

Irak y la ONU : Unilateralismo multilateralizado

- Irak y la ONU : unilateralismo-multilateralizado..

FORUM TPSIPOL : RED DEMOCRATICA
Junio 2004


IRAK Y LA ONU: UNILATERALISMO - MULTILATERALIZADO
Junio 2004

Por: Emb. Oswaldo de Rivero
ESPECIAL para Red Democrática

New York.-Un año después de la invasión de Irak, la sociedad americana está prácticamente dividida, la pretensión imperial que impregnaban ciertas elites neo-conservadoras norteamericanas se ha desinflado, la Administración Bush continúa perdiendo apoyo electoral. Han influido en ello el fracaso de la ocupación de Irak, el aumento constante de las bajas en las fuerzas americanas y la perdida de autoridad moral por la exposición mediática de las torturas llevadas a cabo en la prisión de Abu Gharaib.

Los analistas y el publico comienzan a convencerse que los Estados Unidos serian más un Hegemón Global que un verdadero Imperio. Afganistán e Irak prueban que esta superpotencia puede vencer ejércitos subdesarrollados, con armas teleguiadas que son el máximo estado del arte militar, pero no pueden ocupar estos países, establecer orden publico, dar seguridad ciudadana y sobre todo conquistar los corazones y las mentes de las poblaciones. Como dice el historiador Paul Kennedy, con cierta pompa british, a los Estados Unidos le falta imperial governance para im
poner una Pax Británica.

El profesor Jeffrey Record del War College de los Estados Unidos considera que ha sido un grave error estratégico mezclar Al-Qaeda con Irak porque Ben Laden sigue en Afganistán y Al Qaida por el mundo, mientras que el Gobierno de los Estados Unidos gasta un billón de dólares a la semana y sigue empantanado en una guerrilla urbana en Irak, que solo sirve para reclutar mas rechazo a la ocupación y también más fanáticos terroristas contra los Estados Unidos.

Confirmando este error estratégico Harry Wilkerson, Jefe de Gabinete del Secretario de Estado Colin Powell, refiriéndose, sin duda, a los neoconservadores del Pentágono, ha denunciado públicamente a los “utopistas” que jamás conocieron la guerra y ahora envían a hombres y mujeres a la muerte. Asimismo, el Washington Post señala que una larga guerra urbana en Irak no es sostenible por los costos adicionales que tendrá sobre el contribuyente y porque comienza haber dificultad para reclutar nuevos efectivos para el ejercito.

Preocupada por todas estas criticas, por la resistencia armada en Irak y la caída de las intenciones de voto para las futuras elecciones presidenciales de noviembre, la administración Bush regresó hace unas semanas al Consejo de Seguridad en busca de un manto de legitimidad multilateral para cubrir su ocupación unilateral y buscar una salida al infierno de Irak. Luego de semanas de negociaciones, logro que el Consejo aprobara la Resolución 1546 endosando un nuevo Gobierno interino “soberano” iraquí, dando así por “terminada” la ocupación de los Estados Unidos. Es decir, a partir del 30 de junio, cesa la Autoridad de Ocupación americana que lidera Paul Bremer III y se establece un Gobierno interino “soberano” y un calendario para democratizar Irak y crear así las condiciones para que las fuerzas americanas salgan progresivamente de Irak a mediados del 2005.


En ultimo análisis, la naturaleza política de la reciente la Resolución 1546, aprobada por unanimidad en el Consejo de Seguridad se le puede describir con el oximoron: “Unilateralismo-Multilateralizado”. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que el Consejo de Seguridad ha legalizado ex post facto la actual ocupación unilateral de los Estados Unidos dándole una apariencia multilateral.

Esta apariencia multilateral de la ocupación unilateral norteamericana se ha logrado debido a la practica de una realpolitik por todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. De un lado, Estados Unidos demostró una flexibilidad inaudita con tal de lograr una Resolución del Consejo que le diera legitimidad a la ocupación y una salida elegante y rápida de Irak. La delegación americana acepto sin mucha resistencia, las criticas y enmiendas a su proyecto de Resolución de parte de los miembros del Consejo. Por su parte, Francia, Rusia y China, le hicieron sentir a los Estados Unidos, que sin ellos, no hay salida legal multilateral posible de Irak, pero también con realpolitik aceptaron, aunque sin convencimiento, el cese de la ocupación americana y su reemplazo por un Gobierno interino “soberano” iraquí. Por ello, la Resolución 1546, como dice la prestigiosa revista norteamericana The Nation solo otorga “una ilusión de legitimidad y es solo un triunfo modesto del multiletarismo”.

En efecto, este engendro de “Uniltilateralismo-Multilateralizado” contiene una serie de curiosas formulas políticas artificiales. En primer lugar, el Consejo de Seguridad endosa un nuevo gobierno interino iraquí “soberano” y termina asi con la ocupación norteamericana. Sin embargo, este Gobierno interino “soberano” no ha sido elegido sino seleccionado por el enviado del Secretario General, Lakhdar Brahimi, quien a la vez recibió fuertes “sugerencias” del señor Paul Bremer III, Jefe de la Autoridad Provisional de Ocupación americana. Es entonces un gobierno “soberano” elegido por un funcionario internacional y no por su pueblo, que es la única manera como se adquiere la soberanía. Este Gobierno interino es una rara criatura política, porque es internacionalmente legal, por ser reconocido por el Consejo de Seguridad, pero no tiene legitimidad nacional, por no haber sido elegido por su pueblo. Dentro de esta línea de pensamiento, Bathsheba Crocker, ex asesor legal del Departamento de Estado, hoy analista del Centro de Estudios Estratégicos de Washington, considera adicionalmente que este Gobierno interino de Irak, no tiene soberanía, porque no ejerce control pleno sobre los recursos petroleros y los fondos de reconstrucción.


En segundo lugar, la resolución 1546, transforma la actual fuerza militar de ocupación de 140 mil hombres ( 95% norteamericanos) en una “fuerza multilateral” De esta manera las fuerza ocupante es reconocida y legalizada internacionalmente, por el Consejo de Seguridad como una fuerza, ya no de ocupación, sino de seguridad del nuevo Gobierno interino, a pesar de que esta fuerza multilateral no esta subordinada a éste. En efecto, la relación entre el nuevo Gobierno interino “soberano” iraquí y la fuerza multilateral esta expresada en unas “Cartas” intercambiadas entre el Gobierno norteamericano y este gobierno interino, que son un anexo a la Resolución 1546.

En estas Cartas se establecen que las fuerzas multilaterales y el Gobierno interino de Irak, cooperaran y se consultaran en todas las materias de seguridad. No hay pues subordinación de las fuerzas multilaterales al nuevo gobierno interino “soberano”de Irak. Además, de ello, se esta organizando una embajada americana en Irak con mas de dos mil funcionarios, a la que, el New York Times llama “the shadow government” ( el gobierno en la sombra) Todos estos artificios configuran a Irak mas como un protectorado que como un Estado soberano.

Finalmente, la resolución 1546 intenta multilateralizar lo más posible la ocupación tratando de involucrar a las Naciones Unidas. La misión que se le otorga a la ONU es principalmente asesorar un proceso electoral para una Asamblea Nacional, que reemplazara al actual gobierno provisional “soberano”. Esta Asamblea elegirá un Gobierno Transitorio de Irak y la ONU la asesorara también para redactar una Constitución a partir de 2005. Luego Naciones Unidas ayudara al Gobierno Transitorio a organizara elecciones para lograr un Gobierno definitivo en Irak a partir del 31 de diciembre del 2005. Además, Naciones Unidas ayudaran a coordinar y organizar la ayuda humanitaria y también la reconstrucción de Irak, aunque esta ultima se hace bajo el liderato de Estados Unidos que ya ha asignado 18,400 billones de dólares para reconstrucción.

Sin embargo, a pesar del importante papel asignado a la ONU, después de la trágica experiencia del atentado contra Naciones Unidas, que causó la muerte de su enviado Sergio Viera de Mello, toda esta participación de las Naciones Unidas esta por verse, ya que en la Resolución 1546 establece que la ONU participará “de acuerdo a las circunstancias”, en otras palabras, de acuerdo a que exista seguridad en el terreno, y esta todavía no existe. Para ello, se esperar crear una fuerza especial que de seguridad a las Naciones Unidas.

Hasta ahora, la soberanía del Gobierno interino de Irak a la que alude la Resolución 1546, no proviene de un acuerdo en el terreno con los grupos insurgentes, que son importantes actores reales en Irak. La Resolución 1546 es hasta ahora el producto de una negociación diplomática en Nueva York y no el producto de una negociación con las fuerzas insurgentes en Irak. Por estas razones, esta por verse si tendrá efectividad en la realidad. Ojala, la promesa de un proceso democrático y una posible salida de las fuerzas americanos a partir de mediados del 2005, llegue a convencer a los insurgentes para logra con ellos un cese de fuego permanente que permita construir física e institucional Irak. Si no es así, la Resolución 1546 será otro papel sin valor de las Naciones Unidas.

Hasta la fecha, en Irak continúan los combates. Siguen aumentando las bajas americanas e iraquíes y también el terrorismo cobrando mas víctimas inocentes y el reciente sabotaje contra los oleoductos ha sido un duro golpe para su estabilidad al reducir a la mitad las exportaciones petroleras de Irak. Los insurgentes, como era de esperar han comenzado atacar al nuevo Gobierno interino “soberano” para provocar una respuesta de la “fuerza multilateral” es decir de las fuerzas americanas y así hacer ver que el fin de la ocupación americana es un artificio. La verdad es que la diplomacia multilateral puede lograr muchas redacciones milagrosas en el papel, pero son los acontecimientos en el terreno los que al final deciden.

¿Podrá cumplirse el calendario para la elección democrática de una Asamblea Nacional, para elegir un Gobierno de transición, redactar una Constitución y finalmente lograr la salida de las fuerzas americanas, sin haber negociado con las fuerzas insurgentes un acuerdo para terminar con la violencia? Podrá ser efectiva esta Resolución 1546 sin un acuerdo entre la ultra desconfiada minoría Kurda, que ya tienen un ejercito de 100 mil hombres y una autonomía cercana a la independencia, con la ambiciosa minoría Sunni, que han tenido históricamente el poder en Irak y quieren recuperarlo, y sobre todo, podrá lograse un acuerdo de los Kurdos y Sunnis con la ultra reivindicativa mayoría Shiita, que siempre fue reprimida y hoy tiene, como nunca, la oportunidad de convertir a Irak en un Estado islámico?

¿Podrá ser Irak un Estado-Nación viable?, donde Kurdos, Sunnis y Shiitas se toleren sólo porque existe una Resolución del Consejo de Seguridad? La verdad es que Irak nunca ha existido como Estado-Nación viable. Fue siempre una entidad nacional artificial, una petro-autocracia, creada en 1922 por el Imperio Británico, que solo se ha mantenido la apariencia de un Estado Nación unitario porque ha existido una monarquía autocrática y luego, a partir de 1957, una tiranía Baathista y sobre todo, Saddam Hussein que gastaba mil millones de dólares anuales en represión.

¿Podrán el actual régimen interino “soberano” pero no elegido con la pretendidas Fuerzas Multilaterales, pero que son 95% norteamericanas, y con una reluctante Naciones Unidas, cambiar la historia, reinventar Irak como una petro-democracia, prospera, pluralista y federal, que sea un ejemplo para todo el mundo árabe, como lo desea la administración americana. No será nada fácil, porque la democracia no es solo elecciones y redacción de Constituciones, sino la maduración de un proceso histórico-cultural, de igualdad ciudadana entre hombres y mujeres, de secularidad, de tolerancia política y religiosa, virtudes cívicas muy poco practicadas, hasta ahora, en los países árabes y menos aun en Irak, donde existen hoy más de 500 tribus, 4 etnias, árabe, kurda, turcomana y asiría, divididas, a la vez, por 2 grandes tendencias religiosas musulmanas rivales, la shiitas y la sunni, y todas ellas, plagadas de desconfianza y resentimiento.

New York, junio del 2004

Peru : Supervivencia o inviabilidad en el S. XXI

- Peru : supervivencia o inviabilidad en el siglo XXI


FORUM TPSIPOL : RED DEMOCRATICA
Octubre 2004

http://groups.yahoo.com/group/eleccion/message/19226

Quehacer
# 150

Perú: supervivencia o inviabilidad en el siglo XXI
Oswaldo de Rivero*


Si examinamos las estadísticas de Desarrollo Humano 2004, durante el período 1975-2002, es decir durante un cuarto de siglo, se comprueba que el Perú está entre los 67 países cuya renta promedio per cápita decreció. En dicho período, esta disminuyó -6% en el país, al mismo tiempo que la población creció en un promedio de 2%. El resultado de todo ello es la metástasis de la pobreza en la sociedad peruana.

Hoy, el 52% de los peruanos —unos 14 millones— son pobres y viven con dos dólares diarios, y otro 14% —unos 4 millones doscientos mil— son extremadamente pobres y viven con un dólar diario. Además, la sociedad peruana, según el índice Gini de desigualdad social, está entre las once sociedades más desiguales del mundo. En el Perú, el 20% más acomodado de la sociedad recibe el 51% de los ingresos nacionales, mientras que el 20% más pobre recibe apenas el 4,4%.
Con tan enormes índices de pobreza y exclusión social, el Perú no es en realidad una economía de mercado viable, de dimensión nacional, porque la mayoría de la población vive en el infierno de la pobreza, una pequeña clase media en el purgatorio de la supervivencia y solo un puñado en el paraíso de la sociedad de consumo y la gratificación instantánea.

Esta situación no es privativa del Perú. En la actualidad hay más de cien países que no han logrado economías nacionales de mercado viables y que, a pesar de ello, son mal llamados ‘países en desarrollo’. La experiencia demuestra que esta inviabilidad para desarrollarse no llega, en todos los casos, a causar una crisis terminal del país subdesarrollado como pasa con las enfermedades mortales en los seres vivos. En efecto, estos países con síntomas de inviabilidad pueden, gracias a la ayuda internacional, al alza temporal de los precios de sus materias primas, a la reestructuración de su deuda externa, a las remesas de sus inmigrantes y hasta al narcotráfico, mantenerse por decenios en una situación de inviabilidad estabilizada, caracterizada por una secuencia de crisis económicas, ajustes y recuperaciones temporales, donde la única constante es el aumento de la pobreza y la emigración hacia el extranjero.

Durante todo el siglo XX solamente dos pequeños países —Corea del Sur y Taiwán— y dos pequeñas ciudades-Estado —Hong Kong y Singapur— han logrado desarrollarse. La clave del éxito ha sido una gran transformación cultural orientada por nuevos valores y políticas de Estado que favorecieron la vocación por la ciencia, la investigación científica y la innovación tecnológica. Esta cultura científica es lo que hace la diferencia entre estos países asiáticos y el subdesarrollo actual del Perú y América Latina.

Esta experiencia asiática nos debe hacer entender que el subdesarrollo no es un problema económico sino cultural. Que debemos dejar de lado el simplismo de una epistemología economicista que durante todo el siglo XX logró convencer a políticos y ciudadanos de que solo aplicando teorías y políticas económicas y financieras ‘correctas’ los países pobres podían comenzar a crear riqueza hasta converger con las sociedades de altos niveles de vida de las actuales 24 democracias capitalistas industrializadas. Tal enfoque no solo es simplista sino que ha probado ser falso. Nuestros países han experimentado en el siglo XX casi todos los modelos, desde estatistas hasta ultraliberales y siguen subdesarrollados porque las raíces profundas del subdesarrollo no son económicas sino más bien culturales.

En efecto, los países son subdesarrollados porque son sociedades tradicionales con culturas acientíficas. Es decir, sociedades que no investigan, no descubren, no innovan, no inventan; que no tienen vocación por las ciencias naturales y exactas. En el Perú, la masa crítica de los universitarios peruanos se dedica a los estudios de Derecho, Contabilidad, Educación y Administración. Asimismo, en nuestro país, como en toda la América Latina, el discurso académico es histórico, jurídico, sociológico, económico, artístico y literario, y casi no existe discurso científico. Se prefiere la letra que el logaritmo, la deducción que la inducción, la retórica que el experimento, la creencia antes que la duda científica. En estas sociedades tradicionales casi no existen debates ni publicaciones científicas. Son culturas en las que no hay descubrimientos, invenciones e innovaciones y en consecuencia hace un siglo que mayormente producen y exportan lo mismo: materias primas y productos de baja tecnología.

El Perú y otros países subdesarrollados pueden seguir ensayando modelos económicos, pero si no inician un profundo cambio cultural, una genuina revolución educativa y no logran que la curiosidad científica, la investigación, la experimentación y la innovación sean parte de la cultura de las nuevas generaciones, jamás podrán salir de la trampa del subdesarrollo. En otras palabras: no podrán zafarse de una producción y exportación primaria y manufacturera de bajo contenido tecnológico que es incapaz de generar recursos suficientes para satisfacer las necesidades de sus crecientes poblaciones urbanas. Tampoco podrán reducir su deuda, cada vez más onerosa, porque siempre tendrán que comprar el valioso progreso científico-tecnológico que no saben producir.

Una cultura acientífica es como un virus de no desarrollo que nos ancla, por cientos de años, en el pasado; que nos impide salir de la producción primaria y manufacturera de baja tecnología. Es una cultura que no se proyecta hacia el futuro y por lo tanto no atrae inversiones extranjeras modernas, ya que estas van solo a sociedades donde las empresas locales y los trabajadores están familiarizados con tecnologías modernas.

Las culturas acientíficas viven más en el pasado que en el presente y no tienen idea del futuro. Una muestra de ello es la letanía de que el Perú es un país potencialmente rico porque está dotado de abundantes recursos naturales. Esto es totalmente falso, tanto en el presente como en el futuro. Actualmente Suiza, un pequeño país de 7 millones de habitantes, que no tiene ningún recurso natural pero que es una sociedad con cultura científica, exporta más valor que el Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay juntos; es decir, ¡más que todo el Mercosur!

¿Y qué es lo que tiene Suiza? Sencillamente recursos culturales inmateriales, conocimientos científicos y tecnológicos que se reflejan en el altísimo grado de precisión de sus manufacturas, en la constante innovación de su industria químico-farmacéutica y en la gran eficiencia de sus servicios financieros, de ingeniería, de consultoría, de turismo, mientras que el Mercosur sigue entrampado, mayormente, en productos y manufacturas de bajo contenido tecnológico y poco valor.

En definitiva, la riqueza y la viabilidad de las naciones no dependen de los recursos naturales sino de los conocimientos científicos y tecnológicos. Basta con observar a los países petroleros de la Opep, que aunque exportan el recurso natural más valioso y estratégico de nuestra civilización, permanecen, después de cincuenta años, subdesarrollados. Es más, muchos como Arabia Saudita, Venezuela, Irak, Argelia, Irán, Indonesia, Nigeria y Ecuador, se han empobrecido.
Al comenzar el tercer milenio, está claro que la humanidad se encamina hacia una sociedad planetaria dual, dividida entre una minoría de sociedades que vive del conocimiento acumulado de la ciencia y la tecnología, y una mayoría de sociedades acientíficas que se empobrecen porque solo viven de recursos naturales y de actividades industriales de muy bajo contenido tecnológico. Las primeras investigan, inventan, innovan, desmaterializan su producción; las segundas compran progreso científico-tecnológico, se endeudan y se precipitan en la inviabilidad económica.

Hoy entrampadas en una exportación de bajo contenido tecnológico no competitiva, producto de una cultura acientífica, Lima y otras ciudades subdesarrolladas están creciendo a un ritmo de casi 150 mil habitantes anuales, llenas de desempleados y subempleados. Hoy cerca de 34 millones de jóvenes buscan empleo en las ciudades subdesarrolladas. En el año 2025 los habitantes pobres del mundo se concentrarán en cientos de ciudades con más de 5 millones y decenas de megalópolis que superarán fácilmente los 8 millones. Tal abundancia demográfica urbana unida a la mencionada miseria científico-tecnológica harán casi inevitable la inviabilidad económica nacional de muchos países.

La urbanización en la pobreza plantea, además, otro serio problema cultural porque está orientada por patrones de consumo ecológicamente insustentables. Este modelo urbano insustentable, al que podríamos llamar ‘California’, consiste en una expansión citadina gargantuesca, que devora millones de toneladas de agua, alimentos y de energía fósil altamente contaminante. La ciudad se expande con la ideología de una célula cancerosa, succionando agua, eliminando tierras agrícolas, destruyendo su propio medio vital.

Los patrones culturales del modelo California están ya inoculados en México, Lima, Sao Paulo, Río, Bogotá, Lagos, Abidján, Dhaka. Karachi, Manila, Bangkok, Dakar, Nairobi y, se puede decir, en todas las ciudades y megalópolis pobres en expansión. Cientos de ciudades se extienden por el planeta siguiendo el insustentable modelo California, es decir, creando un enorme desequilibrio físico-social como resultado de la falta de acceso de la población urbana pobre a recursos vitales como el agua, los alimentos y la energía.

Sin duda, este desequilibrio originará en el futuro grandes turbulencias sociopolíticas. Un reciente estudio del Pentágono considera que el desequilibrio físico-social urbano será una de las más graves amenazas a la estabilidad mundial. Todo parece indicar que para saber estratégicamente hacia dónde va el mundo, se necesita saber más de Ecología que de Economía. Sin embargo, este nuevo enfoque cultural es casi inexistente en las sociedades acientíficas subdesarrolladas que siguen prisioneras de creencias, predicciones y utopías económicas del siglo XX, todas ellas basadas en un crecimiento del PNB que utiliza la ecología como materia prima, y que denominan a esta barbarie insustentable ¡riqueza nacional!

Con explosión demográfica urbana en la pobreza y sin seguridad alimentaría, energética e hídrica en las ciudades, las perspectivas de desarrollo se evaporan definitivamente. Sin agua no se podrá producir alimentos, ninguna educación podrá impartirse a niños subalimentados, ninguna fábrica podrá tener una elevada productividad con energía y agua caras. Ninguna familia podrá llevar una vida sana y activa con escasez y encarecimiento de los alimentos, la energía y el agua. La pobreza, el desempleo y las enfermedades se perpetuarán y el tejido social se desintegrará.
El Perú está hoy entre los 45 países del mundo que tienen mayor desequilibrio físico-social, es decir, que combina una de las mayores tasas de crecimiento urbano con uno de los más bajos consumos per cápita del mundo de agua, alimentos y energía. Si no se elabora un plan estratégico para estabilizar y descentralizar a la población urbana peruana, antiecológicamente concentrada en los sedientos desiertos de la costa, dándole acceso seguro al agua, a los alimentos y a la energía, la inestabilidad sociopolítica de Perú seguirá en incremento.

Para sobrevivir como Estado Nación en el siglo XXI se necesita una sociedad con vocación cultural científica, poner en marcha una gran revolución educativa orientada por las ciencias naturales y exactas, aumentar la inversión en investigación y desarrollo para exportar con mayor intensidad tecnológica y, a la vez, lograr un equilibrio físico-social para que la población urbana tenga seguridad hídrica, alimentaria y energética.

En el siglo XXI no será más necesario observar el crecimiento del PNB para saber si un país es viable, sino más bien ver si la inversión en investigación y desarrollo científico aumenta, si el número de graduados en ciencias naturales y exactas se incrementa, si las exportaciones se modernizan con alto contenido tecnológico, si la clase media crece y, sobre todo, si la migración hacia otros países disminuye. ¿Está ocurriendo esto en el Perú?
Nueva York, octubre de 2004
* Embajador del Perú ante la ONU.

La deuda externa : Su origen es cultural

- La deuda externa : su origen es cultural..


FORUM TPSIPOL : RED DEMOCRATICA
Febrero 2004

http://groups.yahoo.com/group/eleccion/message/17906



LA DEUDA EXTERNA : SU ORIGEN ES CULTURAL
Embj. Oswaldo de Rivero

Los Estados deudores subdesarrollados pagan mas de 50 billones de dólares anuales por concepto de deuda externa, y cuando no pueden pagar, reestructuran su deuda con más altos intereses. De esta manera, la deuda sigue aumentando y su servicio es hoy una suerte de gran tributo perpetuo que pagan los países subdesarrollados a sus acreedores foráneos, tributo que en muchos casos, supera la ayuda y las inversiones extranjeras que reciben.

Ante semejante situación de no-desarrollo, valdría la pena preguntarse: ¿Si hoy mismo se le perdonara toda la deuda a estos países, mal llamados “en desarrollo” comenzarían éstos a desarrollarse? La respuesta es no! Al cabo de unos años estos países estarían nuevamente endeudados porque el problema de su endeudamiento creciente se debe a que están entrampados en el subdesarrollo de la exportación de productos primarios y de manufacturas con muy bajo contenido tecnológico, cuya baja demanda, precios magros e inestables, no generan recursos suficientes para satisfacer las necesidades básicas de sus crecientes poblaciones urbanas que se debaten en la informalidad y el desempleo. En consecuencia, estos países subdesarrollados no tienen otra opción que endeudarse continuamente.

Según el Banco Mundial, los precios reales de las materias primas, que se han desplomado por debajo de los precios reales que tenían durante la depresión de 1932, seguirán declinando durante el siglo XXI. También, según recientes informes de la UNCTAD, los precios de las manufacturas con poca intensidad tecnológica tiene también una tendencia a la baja. Hoy la demanda mundial de las materias primas no llega ni al 3% y la de los productos manufacturados de baja intensidad tecnológica no pasa el 4% anual, mientras que le de los productos con alta tecnología y servicios aumenta hasta 15% anual.

Si bien es cierto que el endeudamiento creciente y la insolvencia crónica de los países subdesarrollados de la América Latina, del Africa, y de parte de Asia, se debe a una producción primaria y manufacturera de muy bajo contenido tecnológico que no tiene ventajas competitivas en la moderna economía global, esta realidad, es solo el resultado visible del verdadero problema, que esta oculto y que consiste en la colosal miseria científico-tecnológico de las sociedades latinoamericanas, africanas y en parte asiáticas.

En efecto, la cultura nacional, de casi todas las sociedades subdesarrolladas, esta preñada de conocimientos en humanidades, casi no se cultivan profundamente las ciencias exactas, biológicas, físicas, químicas y matemáticas, tampoco existe vocación por la experimentación, la investigación científica y menos aun por la invención y la innovación tecnológica. En consecuencia, todas estos países debido a sus culturas a-científicas son incapaces de darle rápidamente mayor contenido tecnológico a una exportación de muy baja intensidad tecnológica, que los empobrece. Así el endeudamiento y la insolvencia creciente de los países subdesarrollados, que aparecen y se enfoca como un problema económico, es en ultimo análisis, un problema cultural.

Hoy el desarrollo de la cultura científica y tecnológica de los países se calcula internacionalmente por el numero de científicos e ingenieros, por la cantidad de computadoras y por los gastos en investigación y desarrollo científico- tecnológico. Hoy solo el 10 % de todos los científicos e ingenieros del mundo se encuentra en los mal llamados países "en desarrollo" y casi todos ellos, el 7% se concentran en China, Taiwán, Corea del Sur y Singapur. América Latina solo cuenta con el 1,8% y el resto de Asia y Africa. tiene el 1,2%. Además todos los países subdesarrollados detenta tan solo el 10% de las computadoras e invierte unos 3 billones de dólares anuales en investigación y desarrollo científico tecnológico en comparación con los países desarrollados occidentales que invierten 220 billones anuales. Los 3/4 de estos gastos en investigación científica de los países subdesarrollados se efectúa en los países asiáticos mencionados. Entonces, no es una coincidencia que China, Taiwán, Corea del Sur y Singapur no tengan los problemas de endeudamiento que tiene los países latinoamericanos y otros subdesarrollados.
Como podemos apreciar, la región latinoamericana es un páramo cultural científico-tecnológico, no solo frente a países occidentales desarrollados, sino también frente a países asiáticos. En América Latina, por ejemplo, la cultura se identifica esencialmente con las humanidades, con lo histórico, lo social, lo jurídico, con la erudición en las letras, las artes, pero rara vez se identifica la cultura con la investigación en las ciencias naturales, físicas, biológicas, químicas y matemáticas. Se ama más el verbo que el experimento, la deducción que la inducción, la narración que la investigación, la letra que el logaritmo. Así, el discurso cultural latinoamericano es casi siempre, literario, histórico, jurídico, sociológico, casi no existe un discurso de las ciencias naturales y exactas, casi no hay artículos, revistas y debates científicos. En la cultura latinoamericana la realidad no se transforma por la experimentación sino por el verbo.

La América Latina, el Africa y gran parte del Asia, sin investigación, sin invención ni innovación, se entrampan cada vez en el subdesarrollo de la exportación no competitiva de minerales, azúcar, café, textiles, bebidas, conservas, y maquila. Son especies no aptas en una economía global darwinista que desecha cada vez mas las materias primas y los productos poco transformados y demanda cada vez mas bienes y servicios de sofisticado contenido tecnológico

Nunca sociedades a-científicas, con explosión demográfica urbana, entrampadas en una producción con bajo contenido tecnológico podrán dejar de pagar el tributo perpetuo de la deuda, mas aun si estas sociedades a-científicas subdesarrolladas están dominadas culturalmente por los patrones de consumo de las sociedades ricas. Hoy, los países subdesarrollados latinoamericanos, asiáticos y africanos quieren consumir como americanos y europeos pero no inventan ni innovan como americanos y europeos, en consecuencia, están siempre endeudados. Sin investigación, invención, ni innovación, las culturas a-científicas está condenadas entonces a endeudarse perpetuamente para importar el progreso material e intelectual que sin cesar produce la actual revolución tecnológica en las sociedades de consumo.

Si América Latina y en particular el Perú, no inicia una genuina revolución educativa, logrando que la curiosidad científica, la experimentación y la innovación sean parte de la cultura de las nuevas generaciones latinoamericanas y peruanas, nuestros países se iran convirtiendo, cada vez mas en Economías Nacionales Inviables(ENIs) con problemas crónicos de deuda e insolvencia y solo sobrevivirán en la sala de cuidados intensivos de la ayuda internacional.

Hoy tenemos que ser muy concientes que la humanidad esta ingresando a su tercer milenio como una sociedad planetaria dual, dividida entre una pequeña minoría que viven del conocimiento acumulado del desarrollo de la ciencia y la tecnología, y una gran mayoría sin cultura científica, que se empobrece porque solo vive de recursos naturales y de actividades de bajo contenido tecnológico. La primera investiga, inventan e innovan, la segunda paga deuda.

Oswaldo de Rivero
Nueva York, febrero de 2004